Artista del Momento

De famosos fracasos a éxitos de culto

The Big Lebowski" / APFue un inicio de semana sangriento para Hollywood: los estudios lanzaron cuatro nuevas películas de alto perfil durante el fin de semana y cada una de ellas fracasó. “Mini Espías: todo el tiempo del mundo”, odiosa. “Noche de Miedo”, sin sangre, “Conan el bárbaro”, vivisección, “Un día”,  más bien “un dólar”, ¿tengo razón? Hubo toda una matanza allá afuera.

Sin embargo, los estudios y los realizadores atrás de las películas deben entusiasmarse: sólo porque una cinta haya fracasado no quiere decir que se va al cielo de las películas con un arpa, alas y nubes. No, algunos de los más duraderos y adorados largometrajes de culto de todos los tiempos inicialmente se vinieron abajo en la taquilla. Así que emociónate Anne Hathaway, sólo porque nadie pueda descifrar tu acento en “Un Día” no quiere decir que la película no vaya a vivir para siempre. (Aunque, en serio, no va a vivir para siempre. La cinta es malísima).

Aquí hay algunas famosas que hoy son de culto pero empezaron mal:

El Gran Lebowski: Finalmente este mes saldrá en Blue Ray. Es una de esas películas que trascienden las películas. Incluso si nunca la han visto, saben casi todo sobre ella. Pero, ¡claro que la han visto! Jeff Bridges es uno de los actores más respetados y queridos de su generación y, sin embargo, la primera línea de su obituario incluirá la palabra “dude”. Nadie se dio cuenta cuando la cinta llegó a los cines pero en el fin de semana de su estreno terminó en sexto lugar con tan sólo 5.53 millones atrás de otra película llamada “Crepúsculo”, la cual probablemente no sabían que existía hasta ahora. Pero el culto a Lebowski surgió pronto después de eso y ahora la película no sólo es una leyenda, sino que ha inspirado su propia religión.



Clue: La alocada comedia basada en el juego de mesa tiene la distinguida ventaja de haberse tornado popular porque fue un fracaso. Apenas recuperó su presupuesto cuando fue estrenada en 1985 pero, gracias a eso, tuvo un descuento cuando se vendió como video casero; una de las primeras VHS en ser vendidas en mucho a menos de los usuales 99.99 dólares. (¿Se acuerdan cuando las VHS eran caras?) “Clue” fue tal fracaso en el cine que en las tiendas se vendía a 19.99 dólares, la razón por la cual muchos padres la compraron. Esto fue al principio de todo el auge de las videocaseteras y “Clue” se convirtió en el “oye, ya tengo una video, pues debería tener una película”. Extrañamente, esto fue a las VHS, lo que fue “Matrix” al DVD. Fue el largometraje que ayudó a que una nueva tecnología se volviera multitudinaria. Además, es graciosa.



Enredos de oficina: Éramos tan fans de “Beavis and Butt-Head” que fuimos a ver la comedia de Mike Judge en la pantalla grande el día del estreno. Estaba bastante vacío: la cinta de hecho acabó atrás de la de Freddie Prinze Jr., “Ella es Así”, la cual ya llevaba un mes en cartelera. Mucha gente, sólo fue a verla por Jennifer Aniston y ahora la mayoría de las personas ni siquiera recuerdan que ella actúa ahí. Los diálogos son un canon, desde “reportes TPS”, a “O-cara” hasta “Sí… voy a hacer que vengas en sábado”. No es sorpresa que Hollywood no haya entendido el brillante juicio de Judge en una sátira oficinista; nosotros los que estamos ahí, en el mundo de los cubículos, lo entendimos perfecto.



El Club de la Pelea: Es bizarro pensar que una película donde Brad Pitt aparece peleándose la mayor parte del tiempo, bebiendo y teniendo mucho sexo no fuera un exitazo cuando saliera en cartelera pero, más que nada, la gente sintió miedo por la creación de David Fincher. Inspiró grandes protestas, varios cortes para evitar la censura e incluso se ganó a un par de senadores en contra. Le fue tan mal en la taquilla que causó la pérdida de uno de los ejecutivos de Fox. Ahora, claro, cada película apuntada a una audiencia masculina juvenil parece recurrir a la misma. Eso sí, no hizo nada bueno por los muebles.



Ciudadano Kane: Créanlo o no, el que se considera el mejor largometraje estadounidense de todos los tiempos fue originalmente un desastre. Le fue muy mal en cartelera, al grado de preguntarse si volverían a permitirle al director, escritor y estrella, Orson Wells, volver a hacer una película. En gran medida esto se debió a que William Randolph Hearst, en cuya vida está basada la historia, amenazó a muchos periodistas y ejecutivos de estudios de cine en que iba a destruirlos si apoyaban al filme. En los premios Oscar, fue abucheada cada vez que se mencionaba. No obstante, resulta que la película terminó con mucho poder.

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